
Miran hacia el cielo y piden un deseo. Cierran los ojos... y piden un deseo. ¿No se dan cuenta de que se olvidan de luchar? ¡La magia NO EXISTE salvo en sus mentes!. Qué simple y aburrido sería cumplir años, apagar las velas, pedir tres deseos, y que éstos se cumplan. No, no tendría sentido. No sería tan excitante como lo es el pelear, y enfrentarse a las más grandes bestias como la soledad, la desaprobación, el correr en contra de la corriente y solo por hacer realidad ese sueño. ¡Luchen!, y no malgasten su tiempo pidiendo deseos en silencio,
¡solo ustedes pueden oírlos!
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